Proyectos / Producto propio
ChatOS
Asistentes con IA para atender en el sitio y en WhatsApp, que responden con el contenido del negocio y no con lo que el modelo imagina. Cuando la consulta deja de ser una pregunta y pasa a ser una venta, la derivan a una persona.
El problema
Un chatbot que inventa precios hace más daño que no tener ninguno. Y un formulario de contacto deja al cliente esperando: pregunta a las once de la noche y le contestan al otro día, cuando ya compró en otro lado.
El enfoque
Cada bot se alimenta de las fuentes del negocio —catálogo, lista de precios, preguntas frecuentes, un endpoint de stock— que se vectorizan y se consultan en cada respuesta. El modelo responde con eso a la vista; si no está, lo dice y ofrece pasar con alguien. Las conversaciones de web y de WhatsApp caen en la misma bandeja, y lo que parece una oportunidad se convierte en un prospecto asignado a un agente.
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